domingo, 15 de enero de 2017

A los docentes en su día

Querido Maestro, hoy en tu día, más allá de felicitarte, es también mi responsabilidad, desde mi ejercicio laboral y con todo respeto a tu trabajo y humildad de mi parte, no sólo apoyar y ayudar, sino orientar tu misión en pro del bienestar de cada uno de los niños que transitan durante cada período escolar por nuestras manos.
En estos largos años de ejercicio profesional, siempre invito al maestro de aula y a quienes Dios me permitió por más de 20 años dejarle una semillita en sus formaciones profesionales dentro de las aulas universitarias; a ver en cada niño a su propio hijo, que aprendan a conocer más sus potencialidades que sus debilidades, que su sabiduría la apliquen a través de diversos métodos de enseñanza, considerando que no todos aprenden al mismo ritmo, ni de la misma manera; a aceptar las diferencias, porque "ser diferente es algo común".
     Que no dejen de investigar, actualizarse ante tantas novedades dentro del desarrollo infantil, entre otros temas importantes para su abordaje; que jamás dejen de sensibilizarse porque allí se apaga la vocación, ustedes son el mejor apoyo para que nosotros, los padres del mundo, logremos el triunfo de la integración.

     El Maestro que no deja morir a su niño interno, con seguridad disfruta más su misión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario